Autoaislamiento: sobre la fiebre de cabina

Posted Jan 01, 1970, Category: Consejo

En estos tiempos difíciles de pandemia mundial, cada vez más personas encuentran formas de trabajar y vivir a distancia. Las cabañas de madera a medida han resultado ser una gran solución para el autoaislamiento, especialmente en Europa y Norteamérica. Ya sea en forma de casas de madera laminada completa, cabañas de madera estándar o como oficinas en el jardín - Las cabañas de madera parecen ser una forma estupenda de crear un espacio aislado. Pueden garantizar la privacidad, mejorar la productividad y la seguridad de los artículos relacionados con el trabajo.

Sin embargo, hay un tema que pocas fuentes cubren durante esta pandemia mundial: la fiebre de cabina. Es un término que muchos hemos oído, pero que probablemente nunca hayamos experimentado o encontrado. Así que, en este post, en Eurodita hemos decidido presentarte la fiebre de cabina: qué es, cuáles son los síntomas y cómo llegó a llamarse así.

Qué es la fiebre de cabina

En los términos más comúnmente aceptados, la fiebre de cabina es una irritabilidad o inquietud angustiosa y claustrofóbica que se invoca al estar atrapado en un lugar aislado durante largos períodos de tiempo. Los mejores ejemplos son los submarinos, el confinamiento solitario y las cabañas de madera remotas, de donde procede el nombre. Se cree que el nombre tiene su origen en las personas que viven en condiciones invernales frías y difíciles, en cabañas de madera o comunidades aisladas.

Aunque está causada directamente por el aislamiento, la fiebre de cabina puede afectar tanto a individuos como a grupos de personas. El factor clave es el aislamiento de una socialización más amplia y del aire libre.

Cuáles son los síntomas 

Alojarse solo en cabañas remotas, hechas a medida o casas móviles a medida puede ser un reto. Esto es cierto tanto para individuos como para familias y grupos de personas. Por eso los especialistas en salud siempre advierten que hay que estar atentos a los síntomas, para poder dar una respuesta adecuada. Estos síntomas pueden variar entre las personas y en su gravedad, pero generalmente incluyen inquietud, impaciencia, estrés constante, agitación, alta irritabilidad. En una espiral más descendente, la fiebre de cabina también puede provocar letargo, tristeza constante, sensación de desesperanza, disminución de la motivación, desconfianza en los demás, falta de concentración. En un plano más físico, la fiebre de cabina también puede afectar al sueño, inducir antojos anormales de comida y cambios de peso.

Mientras te aíslas, siempre es importante estar atento a estos síntomas, en ti mismo y en los demás que te rodean. Vivir en un lugar cerrado sin poder salir de la seguridad de la casa de madera puede ser desalentador y afectar seriamente a la salud mental. El hecho de que se acerque el invierno y los días se vuelvan más oscuros en el hemisferio norte seguramente traerá aún más desafíos para la salud mental.

Cómo curar la fiebre de cabina

En primer lugar, es importante señalar que la fiebre de cabina no es una "enfermedad" reconocida oficialmente. Por lo tanto, no hay ninguna medicina o cura estricta para ella. Sin embargo, los psiquiatras de todo el mundo son muy conscientes de los síntomas y los toman muy en serio.

Lo principal es, sean cuales sean las condiciones (a no ser que pongan en peligro la vida, claro), salir e interactuar con la naturaleza. Esto es especialmente importante para las personas que se aíslan en cabañas de madera y casas de vigas laminadas realmente remotas. Dedica tiempo a salir todos los días si es posible, aunque sea para dar un simple paseo. Esto permitirá que su mente comprenda que no está encerrada dentro y que seguirá funcionando con normalidad.

En términos más generales, y para las personas que se autoaíslan en oficinas y salas de jardín, el consejo es el siguiente: tener una rutina de cada día. Establezca objetivos por periodos de tiempo y trabaje para alcanzarlos. Tener una rutina mínima de ejercicio para cada día y comer siempre a intervalos regulares. Y por último -y esto es importante para todos- no dejes que tu mente te juegue una mala pasada. Mantén tu cerebro ocupado. Si el trabajo no es suficiente, escoge un pasatiempo que requiera retos mentales. De este modo, no te centrarás en la claustrofobia y más bien ocuparás tu cerebro en actividades más productivas.

Reflexiones finales

Ya sea en casas de vigas laminadas o en habitaciones de jardín, cuídate. La fiebre de la cabina es una afección que aparece lentamente. Sin embargo, hay formas relativamente sencillas de mitigarla. Esta pandemia ha afectado a todas nuestras vidas, incluida la de Eurodita. Sin embargo, incluso trabajando desde casa, nos hemos animado a nosotros mismos y a los que nos rodean a mantenernos seguros, sanos y a volver al trabajo con la mente y el cuerpo sanos. Esperamos poder ayudar de cualquier manera, ya sea con un breve post sobre la fiebre de la cabaña, o con planos de casas de madera laminada para aislarse de forma segura.